A partir de lo más simple, Omar Álvarez recrea un universo mágico. ‘El soldadito de plomo’ es un camino de iniciación a la poesía para los niños, y la posibilidad para los adultos de recuperar la sutileza del juego. Una joya teatral para los amantes de la literatura infantil.
‘El Soldadito de Plomo’ no es un cuento convencional. Es una parábola de la vida llevada al mundo candoroso e infantil de los juguetes. Por eso, su protagonista, un soldadito con una sola pierna, no sólo está dotado del carácter y el temperamento que tiene que tener un soldado; posee además un corazón tierno y excesivamente romántico, que le confiere en cada pulsación, el valor suficiente para enfrentar las adversidades del destino.
Como buen soldado e insigne caballero, nunca se lamentará de sus desventuras y enfrentará los peligros con el ímpetu y la fortaleza de un noble guerrero. Su azarosa travesía lo coloca de cara al peligro a lo largo de la historia, y lo conduce también, a múltiples naufragios. Sólo el amor platónico hacia una frágil y delicada bailarina, avivará su deseo de retornar ileso junto a su amada.
Esta versión para teatro de títeres respeta hasta la última coma el texto original que imaginó su autor, con el fin de introducir al espectador a ese maravilloso y singular universo que creó H. C. Andersen. Dado el carácter y la preponderancia que se le dio al argumento para la puesta en escena, era fundamental una interpretación cuidadosamente elaborada y al mismo tiempo conmovedora. Y gracias a la genialidad creadora de un gran actor, Alfredo Alcón, el relato nos llega con todos sus matices, brillos y tonos poéticos.
La elección de la técnica en el manejo y la manipulación de los títeres es variada, y cambia de acuerdo a la necesidad dramática que propone cada escena. La ambientación, los muñecos y el vestuario de los personajes, nos remiten a principios del siglo XIX, y tiene como objetivo transportarnos a la época en la que vivió el autor de este relato. Y si esto ocurre y gracias a la “magia de los títeres”, nos parecerá ver al mismísimo Hans Christian Andersen contándonos ese extraordinario relato que lleva por título ‘El Soldadito de Plomo’.
PREMIO al Mejor Espectáculo y Mejor Resolución Escénica en el IV Certamen de Necochea (Argentina).
PREMIO Clarín al Mejor Espectáculo 2001.
PREMIO Teatro del Mundo Destacado. Universidad de Buenos Aires, 2001.
PREMIO “Excellent Play in Performance” en China, 2012.
PREMIO del Jurado al Mejor Espectáculo en Pekín, 2017.